Ayer mientras dormía plácidamente...porque por fin estoy durmiendo...algo me despertó, un sonido, alguien estaba cantado. La encantadora señora enorme de pelo rubio subía las escaleras de la casa cantando alto y desentonado. Medio dormida pude intuir que la amable señora llevaba un pedo importante, disculpad la expresión pero es que la palabra borracha no encaja con el estado de embriaguez del sujeto. Pero como digo yo, cada uno con lo suyo. A la mañana siguiente pude corroborar este hecho nocturno porque al pasar por la habitación de la señora, la puerta se había quedado abierta, obviamente porque la pobre mujer bastante pudo hacer con subir las escaleras y no tropezar con los dos enormes perros, el gato, las muñecas de porcelana en vitrinas y las 3845 fotos colgadas en la pared. El caso es que la imagen que vi...la imagen que vi...y la bolsa de aire alcoholizada que suspendía en aquella habitación...pues nada...cada uno con lo suyo. Claro con tal papelón no pude despertarla para avisarle que ese día iba a ir a casa a comer, que no se asustara.
Pues si, llegué al mediodía español a comer, la tres, y vi a la señora totalmente recuperada en apariencia cocinando la cena, si si he dicho cena. Le expliqué que iba a comer con la hora de España bla, bla, bla, y debo tener un imán o yo que se...PERO ME EMPEZÓ A CONTAR SUS PROBLEMAS.
Que pasaba demasiado tiempo sola en casa porque su novía vivía a más de una hora de su casa, que sus hijos no la hacen caso, que ya no es la misma desde las operaciones de hernia...cada uno con lo suyo.
En fin que la tengo en el bote, me ha dicho que le ha hablado a sus amigas de su estudiante española...me da pelín de miedo...a parte también me da pelín de miedo que cada mañana me dice que le gusta mucho mi ropa y mis zapatos...Ala, ahí queda eso...cada uno con lo suyo.
